Somos tontos
De momento, la campaña se limita a una tienda de la cadena en Portugal.
Antes me dedico a mi secreta vocación de pedicura profesional que ponerme a vender los libros del cartel publicitario, pero es el obsceno descuento lo que más me choca. Claramente, algunas editoriales decidieron hacer limpieza de almacén.

En breve, secadoras de pelo en la Fnac y cafeteras de saldo en La Casa del Libro...

