Mamadú va a morir
Mamadú va a morir, escrito por Gabriele del Grande, trae a la luz el drama de la emigración clandestina. El periodista italiano siguió la ruta de los emigrantes en Turquía, Grecia, Túnez, Marruecos, Sahara Occidental Mauritania, Malí y Senegal durante al año de 2007, entrevistándose con las familias de los desaparecidos. El autor es también responsable por el blog Fortress Europe, un observatorio sobre las victimas de la emigración.
El libro Mamadú se va a morir saldrá a la venta en España en enero, por la mano de Ediciones del Oriente y Mediterráneo. En el blog de la editorial se puede leer el prólogo de autoría de Santiago Alba Rico.
Transcribo una pequeña parte de un texto estremecedor que se merece una lectura atenta:
Bajo el capitalismo globalizador, solo hay ya dos posibles desplazamientos en el espacio, en direcciones opuestas y paralelas: el turismo y la emigración. Aún más: ya no hay ni razas ni sexos ni caracteres; ni españoles ni franceses ni senegaleses ni filipinos; sólo turistas e inmigrantes, relaciones entre turistas, relaciones entre inmigrantes y sordos intercambios desiguales entre turistas e inmigrantes. El turista es turista también en su país de origen porque allí también se limita a mirar y porque la presencia inmigrante, molesta y pruriginosa, lo eleva simbólicamente por encima de su clase y lo disuelve ilusoriamente en un grupo nacional revalorizado por el deseo del forastero. El inmigrante es también inmigrante en su propio país porque también allí es objeto de precauciones y sospechas y se ve ininterrumpidamente separado de los visitantes, sin más pasajes que la astucia o la mendicidad, por muros y policías que confirman la peligrosa exterioridad de los nativos.

