Una de premios: Goncourt, Renaudot y Dylan Thomas
¿Que tienen estos premios literarios europeos en común?
Que este año reconocieron los méritos de escritores de otros continentes.
Veamos, el Premio Goncourt se otorgó al escritor afgano Atiq Rahimi por el libro Syngué Sabour. La pierre de la patience. Esta es la primera obra escrita en francés por el autor, que es también cineasta, después de tres novelas escritas en afgano. Syngué Sabour, el título en afgano de la novela, se traduce como piedra de la paciencia y hace referencia a un cuento popular en que una piedra tiene el poder de "absorber" las tristezas de quien la toque. Según Rahimi, decidió escribir esta obra en francés porque en su idioma materno se encontraba con tabúes que no le permitían retratar la realidad de la situación de las mujeres en Afganistán, tema principal de este libro protagonizado por una mujer.

El Premio Renaudot fue este año para el escritor de Guinea Conakry Tierno Monenembo por Le Roi de Kahel, una biografía ficcionalizada de Aimé Olivier de Sanderval, un aventurero francés del siglo XIX que intenta construir las primeras líneas de ferrocarriles en Kahel, en Burkina Faso, y que se puede considerar uno de los pioneros de la colonización de África Occidental.
Además, esta semana se anunció el ganador de la segunda edición del Premio Dylan Thomas, que reconoce a autores menores de 30 años. El escritor vietnamita Nam Le fue premiado por su libro de cuentos The Boat. Lo curioso de este autor es que no se deja encasillar como "autor vietnamita" y pese a dedicar dos de los cuentos de este libro a la guerra de Vietnam, en la que su padre combatió, escribe también cuentos ambientados en Estados Unidos, Australia e incluso Irán o Colombia. Según dicen, la habilidad de Nam Le para ponerse en la piel de personajes en contextos tan distintos surge de su propia experiencia vital, nacido en Vietnam pero criado en Australia, de donde partió para Estados Unidos. El hecho de haberse adaptado a culturas tan distintas le permite identificarse con sus personajes y adoptar su punto de vista "desde dentro" de sus circunstancias.
Me gustaría que esto fuera cierto. Desde luego, lo que sí está claro es que el tiempo está demostrando que las identidades culturales son mucho más complexas hoy en día que hace tan sólo 50 años. Si no, quien se imaginaría que el Presidente de EEUU acabaría siendo el hijo de un keniata con una norte-americana, criado entre Indonesia y Hawaii?
Por comodidad, he atribuido a cada uno de los escritores que acabo de mencionar la nacionalidad del país donde han nacido. Pero mirando el camino que cada uno de ellos ha recorrido en su vida, realmente tiene sentido atribuirles una nacionalidad?
Atiq Rahimi: Afganistán, Paquistán, Francia (y de vuelta a Afganistán)
Tierno Monenembo: Guinea, Senegal, Argelia, Marruecos, Francia
Nam Le: Vietnam, Australia, Estados Unidos
Como cantaba Caetano Veloso, glosando a Pessoa, "minha patria é a minha língua, e eu não tenho pátria, tenho mátria e quero frátria". Resulta que estos escritores tienen varias lenguas...

