El mundo árabe más cerca
Nada como el conocimiento para acabar con la retórica.
Esa retórica del “choque de civilizaciones” es de mucha utilidad para una serie de elementos sospechosos, pero quien está de vuelta de hegelianismos y otros -ismos del mismo pelaje sabe que lo que hay son personas reales, cada una con sus circunstancias.
Y para conocer, hay que acercarse. Eso es lo que pensaron tanto la organización del Hay Festival de Granada como la de la Book Fair de Londres. En la estela de éxitos editoriales como El Edifício Yacobian o Mil Soles Espléndidos, invitaron a escritores del mundo árabe para hablar de sus experiencias y problemas reales y acabar con los tópicos que hacen con que en los países occidentales tengamos apetencia solamente por un determinado tipo de relatos del mundo árabe - sea por las versiones exóticas a lo mil y una noches, sea por los relatos de mujeres oprimidas (sobre ese punto, la escritora Fadia Faqir hace una observación curiosa: se alegra porque en fin las traducciones de sus libros en el Occidente están dejando de exhibir mujeres con velo en la portada). Estos escritores hablan más bien de problemas con la censura y de una población paupérrima e iletrada que no tiene acceso a sus libros, y que antes de llegar al Occidente, su ambición es llegar a sus propios conterráneos. Además, que cada uno habla por sí y que no les da la gana ser banderas del mundo árabe.
Sabiendo que el mercado del libro empieza cada vez a parecerse al mercado de la moda, es de esperar que el próximo año surjan unos cuantos productos de gusto orientalizante, y unas cuantas traducciones de libros de verdad.

