Em português, claro!
Con los años, de tanto estrujar mis pobres lóbulos cerebrales con otros idiomas y por raramente tener oportunidad de hablar en mí português, este se me va rompiendo, pierdo vocabulario, lo mezclo con el castellano, la estructura de las frases se me desquinta y me despierto por las mañanas con recuerdos de conversaciones en sueños en un idioma de mi propia fabricación, un frankenstein lingüístico que sólo mi inconciente entiende...
Pero la cosa empeora: mi hermana me dice que sueno como Figo hablando portugués. Mi único consuelo es que no me diga que sueno como Saramago hablando español.
Así que la llegada de una caja de libros portugueses justo antes del fin de semana me da el placer de anticipar mis horas de abducción mental en ese agradable caldo del idioma materno. Como siempre soy demasiado optimista con relación a mi ritmo de lectura y además me gusta variar, son tres los libros que me reservo:
El primero, O meu nome é legião, el ultimo de Lobo Antunes, que trata sobre un grupo de jóvenes delincuentes que viven en las afueras de Lisboa.Los libros de António Lobo Antunes no son de fácil lectura, pero me resultan muy absorbentes porque sus personajes, por lo normal llevados al límite, resultan creíbles con sus obsesiones y fragilidades.

Cojo también As Mulheres do meu pai, de Agualusa, para mí el escritor lusófono - angoleño - que mejor se mueve entre los diferentes espacios donde se habla portugués. En este libro, la acción se desarrolla en África, en un viaje desde Angola hasta la Ciudad de Cabo.
Y como postre y porque soy cotilla, me llevo la biografia de Alexandre O'Neill.
Lo más probable es que ni cuatro gatos conozcan a Alexandre O'Neill por aquí, así que dejo que se presente a sí mismo:
AUTO-RETRATO
O'Neill (Alexandre),
moreno português, cabelo asa de corvo;
da angústia da cara, nariguete que sobrepuja de través a ferida desdenhosa e não cicatrizada.
Se a visagem de tal sujeito é o que vês
(omita-se o olho triste e a testa iluminada)
o retrato moral também tem os seus quês
(aqui, uma pequena frase censurada...)
No amor? No amor crê (ou não fosse ele O'Neill!)
e tem a veleidade de o saber fazer
(pois amor não há feito) das maneiras mil
que são a semovente estátua do prazer.
Mas sobre a ternura, bebe de mais e ri-se
do que neste soneto sobre si mesmo disse...
Alexandre O'Neill estuvo, junto a Cesariny - de quien hablé aquí - en el grupo que introdujo el surrealismo en Portugal. Escribia con humor, ironía, a veces amargura y algunos de sus poemas captan perfectamente lo que era ser portugués en Portugal durante el Estado Novo, e incluso hoy en día.
Uno más, de bonus:
AO ROSTO VULGAR DOS DIAS
Monstros e homens lado a lado,
Não à margem, mas na própria vida.
Absurdos monstros que circulan
Quase honestamente.
Homens atormentados, divididos, fracos.
Homens fortes, unidos, temperados.
*
Ao rosto vulgar dos dias,
A vida cada vez mais corrente,
As imagens regressam já experimentadas,
Quotidianas, razoáveis, surpreendentes.*
Imaginar, primeiro, é ver.
Imaginar é conhecer, portanto agir.
Más O'Neill, aquí.
Y si no entendéis estas poesías, quizás sea el momento de apuntarse a uno de los cursos de portugués a distancia impartidos por el Instituto Camões.


Fernando dijo
Estupenda entrada, con mucha caña entre líneas. Me recuerda a aquél que expulsó a latigazos a los mercaderes que habían invadido la casa de su padre.
Se aprende un... montón en este blog, de verdad.
E incluso me he permitido citarlo en alguna ocasión en el mío
(http://territorioenemigo.blogspot.com/2007/09/por-qu-cada-vez-ms-...).
No sé cómo le sonará a tu hermana tu acento, pero a mí me parece exquisito; o puede que siempre me lo parezca el acento portugués.
E obrigado muito pela informação dos cursos da formação a distância.
25 Octubre 2007 | 08:50 AM