Matar a un elefante
Una antología de artículos , diarios de guerra, ensayos y columnas para el Tribune de George Orwell. No le sobra una palabra, pese a que trata temas muy distintos.
Un artículo de lectura obligatoria es el ensayo La política y la lengua inglesa, que analiza la falta de precisión con que se empleaba el lenguaje en 1947, un problema que no ha hecho más que agravarse con el tiempo. Orwell lo explica de forma lapidaria:
Un hombre puede darse a la bebida porque se considera un fracasado, y fracasar entonces más todavía porque se ha dado a la bebida. Algo parecido está ocurriendo con la lengua inglesa. Se torna fea e inexacta porque nuestros pensamientos rayan en la estupidez, pero el desaliño de nuestro lenguaje nos facilita caer en esos pensamientos estúpidos
Esta decadencia es particularmente alarmante en lo que toca la política, una vez que la utilización de eufemismos nos impide de usar conceptos claros y de hacernos una idea de lo que realmente está en debate. Orwell ejemplifica con expresiones como pacificacion, rectificación de fronteras, etc. No es difícil continuar esa lista con expresiones actuales como ataque preventivo, guerra virtual, ataque quirurgico y otras milongas del mismo pelo.
El gran enemigo de una lengua clara es la falta de sinceridad. Cuando se abre una brecha entre los objetivos reales que uno tenga y los objetivos que proclama, uno acude instintivamente, por así decir, a las palabras largas y a las expresiones más fatigadas, como una sepia que escupe un chorro de tinta.
Más claro, imposible.
Un libro que es como un tonificante mental.

